Type to search

El cielo

El cielo

El cielo, el mundo espiritual, es el mundo real, es el único mundo que existe. Los únicos seres que existen son las almas, seres eternos y perfectos con una vida de paz, amor, calma, viviendo conectadas entre sí e interactuando. Es por eso, con ese poder y con esa comunicación por lo que crean este mundo, igual que las personas creamos ficciones, películas, solo que con un poder infinitamente superior, por así llamarlo con una tecnología infinitamente superior. Este mundo está dentro del mundo espiritual, del cielo y el alma en su eternidad de paz, de amor, busca sentir experiencias, sentir el sufrimiento, sentir el gozo.

 

Podemos observar que en cada época de la historia, en todos los países del mundo, en todas las situaciones económicas hay algo siempre presente, el sufrimiento. Porque el alma busca sentir aquello que en su realidad no tiene. Podemos estar siempre buscando la responsabilidad del hombre en los males del mundo pero el hombre está programado, el hombre va a hacer aquello que Dios disponga. Debemos cambiar la perspectiva y pensar que este mundo no es el caos y que este mundo no es perfecto, pero para nuestras almas.

 

Vidente Jose Antonio Valenzuela

Soy vidente, hablo con Dios y recibo mensajes, tanto para las personas que me consultan como para el mundo (Profeta). También soy Sanador y médium si algo te preocupa puedes consultarme. Dios me da el don para mostrar al mundo que todo está determinado y sólo encontraremos paz aceptando.

 

Puedes ver los videos con los mensajes que he recibido en videntejoseantoniovalenzuela.com y en todas las redes sociales.

 

Para reservar cita click aquí

Atiendo de lunes a domingo, de 7 de la mañana a 23h de la noche (hora de España).

Para mas información escribe al whatsapp

+34 637157524

WhatsApp
1
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad