Soy vidente natural, no tarotista, hablar con Dios me permite dar las respuestas que necesitan las personas que me consultan. Si algo te preocupa pide en mi whatsapp una consulta y despejaré tus dudas, así podrás encontrar paz en tu vida, aceptando lo que Dios ha dispuesto para ti. También soy sanador, si crees tener algun mal hecho, TE SANARÉ. Mi misión es mostrar al mundo que todo está determinado.
Puedes ver los videos con los mensajes que he recibido en videntejoseantoniovalenzuela.com y en todas las redes sociales
Atiendo de lunes a domingo, de 7 de la mañana a 23h de la noche (hora de España).
Para encontrar la paz interior no debes hacer nada ni cambiar nada, sólo debes desapegarte de aquello que te preocupa, poco a poco. Mientras te arrepientas de sucesos del pasado y te llene de incertidumbre lo que pueda ocurrir en tu futuro, la mente triunfará frente a tu verdadero ser y te será imposible gozar. Queremos ser más espirituales con soluciones físicas, que creemos nos llevarán a la paz. No se trata de meditar, descansar o irte de vacaciones, se trata de entender que esta vida no es más que una experiencia para el alma y que debemos dejar que Dios (el Cielo) disponga. No hay otra forma de encontrar la paz…
Debemos evitar aferrarnos a las cosas, cuando la realidad es que todo perderá su sentido en el momento de terminar esta vida. ¡No vamos a llevarnos nada!. Igual con las personas, debemos dejar que cada una viva su vida, y no querer vivir la vida de nuestros hijos, padres, hermanos, etcétera. Cada uno tendrá la vida que corresponde a su estado espiritual. Debemos superar las pérdidas de seres queridos, y pensar que no son más que la vuelta a casa. Tenemos que seguir siempre nuestro camino, entendiendo que no hay más objetivo que encontrar la paz en nuestra vida.
Cuando el camino se hace muy difícil por la pérdida de alguien, no debemos olvidar que no sufren por nosotros. Una vez que recuperamos nuestra verdadera conciencia, lo único que nos importa es el enriquecimiento del alma de nuestros compañeros espirituales, con los que hemos interaccionado en la vida; para nada importa el personaje, por lo que llorar mirando hacia arriba, me aseguran, no emblandece ningún corazón.